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lunes, 6 de diciembre de 2010

El sentido épico y el tiempo


Estaba escuchando a Soren Johnson, uno de los diseñadores jefe en el Civilization IV entre otros juegos en Three Moves Ahead, hablar entre otras cosas de Diplomacy, haciendo varias afirmaciones sobre el juego, que es imposible ganar a ese juego sin comportarse como un capullo y sitiéndote mal por ello muchas veces, que es un juego al que prefiere no jugar con amigos, porque son un bien excaso principalmente y lanzaban los tertulianos del programa una pregunta:

- ¿Seria posible hacer un rediseño de Diplomacy al estilo del que se ha hecho con el Risk moderno?


Y la respuesta me ha chocado un poco, ya que una de las cosas que inicialmente yo pensé, coincidiendo con el afamado diseñador, es que una reducción del tiempo de juego sería toda una mejora, pero pensandolo con más calma, no lo veo factible.

Una de las causas de que Diplomacy sea un juego duro, donde las decisiones tomadas, aliarte o no, creer las palabras de uno de los jugadores o no, son decisiones importantísimas, llenas de tensión sobre todo porque van a marcar tus próximas 3 o 4 horas de juego. ¿Alguien cree que sería posible mantener dicha tensión si el juego durase 45 minutos? Entonces una mala decisión no tendria tanta trascendencia, no podrías ni acercarte a las sensaciones de una negociación en el turno de primavera del Diplomacy tras 3 horas de juego, donde cada uno aprieta el culo mas que el vecino, instintivamente, intentando no ser el que acabe con dos pulgadas de acero toledano en la espalda.

Lo mismo con otros muchos juegos, La Guerra del Anillo es brutal, porque al final de la partida, tras unas cuantas horas, el momento decisivo es un chute de adrenalina, es un momento épico, conseguido a traves de incontables zancadillas en el camino y creo que es una sensación que pocos juegos de una hora pueden alcanzar.